¿Es amor verdadero o solo es sexo poderoso?

¿cuáles son los posibles signos de que sólo es el mejor sexo que hayas tenido y no verdadero amor? Checa estos signos.

Has sentido que te elevan a las estrellas, te estremeces, quizá alcances multiorgasmos, te mueve el piso. Puedes llegar a pensar que es amor verdadero, el amor de tu vida. Porque estarás de acuerdo en que, en este caso, la fuerte necesidad de estar con quien involuntariamente te puso en ese dilema fue gracias a sus dotes como el amante perfecto, el que embona en tus eróticas expectativas, y piensas que igual será en tus emociones cotidianas, y es compatible en todo.

Nadie se ha salvado de la confusión entre el enamoramiento y el sexo que embrutece.

Y cuando decides acabar con esa codependencia porque ya te trajo problemas, durante la rehabilitación, lo extrañas desesperada como a esa droga que idiotiza y juras que sí fue amor, aunque no has notado que el que entra por lo genitales no es tal.

Si bien la compatibilidad en el sexo es esencial para enamorarnos de alguien, sólo es parte de un real idilio sentimental para apostarle a una relación de pareja, en la cual hay otros factores igualmente importantes, como ya lo sabes.

Pero ¿cuáles son los posibles signos de que sólo es el mejor sexo que hayas tenido y no verdadero amor? Checa estos signos:

Casi no salen juntos a otra parte; la cita siempre es la cama… O en el coche, en la cocina… toman vino, ríen por la picardía.

Sólo en eso la pasan bien. Sí, porque son pocas las cosas en común. Por ejemplo, en la “sobremesa” después del sexo, la plática no es tan fluida como quisieras y sólo desean retomar esas increíbles colisiones. Sencillamente, vives hechizada por el buen trato epidérmico y él por el tuyo también.

Lo peor: son incompatibles en todo lo demás. Siempre están discutiendo y en el sexo logran la reconciliación que no obtienen hablando. Es más, les encantan los encuentros tórridos y pasionales, pues la química es innegable, creándose un círculo en el que nadie es feliz… excepto al momento del orgasmo. Luego, todo es igual o peor.

Si el sexo es sólo lo que admiramos del otro, ¿por qué no hacerlo con alguien de quien seamos fans de esa y otras cualidades más? Al final, tu eliges.

Pero la compatibilidad, la atracción física y de sentimientos, el compartir más que sexo, el que te haga reír, que te guste verlo llegar, que disfrute tus locuras, que te haga crecer en todo, profesional, madurez, etc.

¿Cuántas veces hemos creído que el hombre que nos hizo ver estrellas en la cama es el amor de nuestra vida? Cuidado, el sexo poderoso puede confundirnos.