Fiscalía pide prisión para sacristán acusado del homicidio del sacerdote Cecilio Pérez

Las autoridades no han revelado detalles sobre las causas que motivaron el homicidio y dijeron que pedirá la reserva del caso.

La Fiscalía General de la República (FGR) de Sonsonate presentó este jueves 13 de junio el requerimiento en contra del sacristán Abraham Heriberto Mestizo Pérez, quien es acusado del homicidio del sacerdote José Cecilio Pérez, ocurrido el pasado 18 de mayo de 2019.

A su salida del juzgado donde se presentó el documento la fiscal del caso informó que «dentro de las diligencias están los elementos esenciales, los presupuestos para poder incriminar al señor, tenemos la prueba documental, pericial que es la que nosotros le vamos a presentar al juez el día de la audiencia» indicó.

Aseguró que lo que están solicitando es una instrucción con detención para el sacristán mientras se desarrolla el caso y que el delito que se le imputa al mencionado es homicidio agravado.

Mestizo Pérez de 34 años de edad fue capturado la tarde del pasado 10 de junio en un amplio operativo realizado por la Policía Nacional Civil (PNC) en la colonia Las Margaritas, del municipio de Nahuizalco.

De acuerdo con el jefe de la PNC de Sonsonate, Hugo Padilla, durante varios días de investigación se determinó que el responsable directo de matar al religioso fue Mestizo. Por su parte la Fiscalía confirmó que durante los registros de prevención se habían obtenido elementos de prueba que abonan a la investigación.

Las autoridades no han revelado detalles sobre las causas que motivaron el homicidio y dijeron que pedirá la reserva del caso.

El sacerdote José Cecilio Pérez fue asesinado entre la noche del viernes y la madrugada del sábado 18 de mayo en la casa parroquial de la iglesia del cantón San José La Majada, en Juayua, Sonsonate.

El día del homicidio las autoridades dijeron que el hecho pudo ser cometido por pandilleros ya que junto al cuerpo del religioso se encontró una nota que decía «Por no pagar renta, MS13», pero esto fue descartado por las autoridades eclesiásticas pues aseguraron que no tenían reportes que el sacerdote estuviera siendo amenazado para pagar la renta.

Lo que si destacaron es que quien asesinó al sacerdote tenía acceso al dormitorio de Pérez pues las puertas no había sido forzadas.