Argentina es sacudida con la noticia que Cristina Kirchner va como candidata a senadora

La expresidenta argentina Cristina Kirchner va sin miedo a participar en elecciones nuevamente. Líder de la oposición al presidente Mauricio Macri, se postulará al Senado en las elecciones legislativas de octubre, informaron los precandidatos de su partido Roberto Salvarezza y Leopoldo Moreau.

Pero no solo eso es noticia en la Argentina de Messi, el ex presidente argentino, Carlos Menem, también postulará a las elecciones legislativas.

Kirchner, de 64 años, acaba de formar un nuevo frente de peronistas y centroizquierdistas, la Unidad Ciudadana (UC), para enfrentar al macrismo (derecha y aliados centristas) en la estratégica provincia de Buenos Aires, que contiene casi 40% del padrón nacional.

Hace un año y medio, la derrota del kirchnerismo a manos de Macri marcó un hito en América Latina. Era el principio del fin de la década dorada de la izquierda latinoamericana. El chavismo perdió las elecciones legislativas en Venezuela poco después, y Evo Morales el referéndum para poder ser reelegido en Bolivia. El giro parecía definitivo con la victoria de Pedro Pablo Kuczynski en Perú. Meses más tarde cayó Dilma Rousseff en Brasil con un impeachment. El regreso de Nicolás Piñera en Chile es más que probable.

Pero las cosas, desde hace unos meses, no parecen tan claras como antes. En Ecuador ganó el candidato de Rafael Correa, Lenín Moreno. En Brasil Michel Temer está cada vez más debilitado y muchas encuestas apuntan que Lula podría volver al poder, si los jueces no lo impiden antes. En Bolivia Morales sigue sin rivales claros con una altísima valoración. ¿Y en Argentina? Como siempre, nada es lo que parece en el país austral.

Por ahora, la imagen del Presidente transandino Macri, cayó 20 puntos desde que asumió con un 65% hace 18 meses, pero aún cuenta con un electorado fiel que rechaza a Kirchner, cuya fuerza radica en los distritos obreros y de clase media baja que rodean a la capital argentina.

Macri es el político más popular del oficialismo y Kirchner la de la oposición peronista y centroizquierdista. Unos 34 millones de argentinos deberán renovar el 22 de octubre la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

El Congreso está controlado por el peronismo, pero el movimiento se divide en corrientes que van desde la derecha, que votan las leyes del macrismo, a la centroizquierda, que está debilitada.

Su mayor obstáculo es que la economía sigue estancada, con caída del consumo, las exportaciones y la producción industrial, salvo la de cemento, mientras que el déficit fiscal aumenta tanto como el multimillonario endeudamiento para financiarlo y no cesan los despidos con cierres de fábricas y comercios.

«Hay que ponerle un límite al gobierno», arengó a sus partidarios Kirchner en el acto de lanzamiento de la coalición Unidad Ciudadana el martes en un estadio de fútbol ante casi 40.000 asistentes.

Kirchner fue una combativa militante peronista de izquierda en la década de los años 70. Despierta pasiones encontradas, a favor y en contra, pero está omnipresente desde que dejó la presidencia.

Antes de las legislativas todo el padrón nacional será convocado el 13 de agosto para confirmar las candidaturas en comicios primarios, pero en casi ningún caso habrá lucha interna.