Mariela Castro la sobrina de Fidel, defensora de los homosexuales que disfruta de desfiles de moda

En Cuba dirige el Centro Nacional de Educación Sexual y es también diputada designada, es decir, que no ha sido elegida de forma democrática, porque no está acostumbrada a eso.

Mariela Castro, sobrina de Fildel Castro, se ha convertido en una embajadora del régimen de La Habana, solo que con un estilo diferente a el que caracteriza a esa familia.

Es hija de Raúl Castro y tiene un hijo con el coronel Alejandro Castro Espín, quien podría ser uno de los sucesores.

Su estilo ha quedado evidenciado y es que en 2015, Mariela apareció en un festival acompañada por su hermano, la rica heredera Paris Hilton y la modelo Naomi Campbell. El años pasado se le vio sentada en primera fila, en un desfile de Chanel que fue organizado por Karl Lagerfeld en el paseo del Prado habanero.

Según medios internacionales, también se le ha visto en capitales extranjeras, interviniendo en foros internacionales, incluso hace unas semanas visitó Madrid para participar en un evento de violencia urbana, donde no fue vista con buenos ojos por algunos periodista, por lo que se limitó a dar declaraciones solo a los que le convenían, a su criterio porque no soporta que la molesten cuando representa a su país en el extranjero.

En Cuba dirige el Centro Nacional de Educación Sexual y es también diputada designada, es decir, que no ha sido elegida de forma democrática, porque no está acostumbrada a eso.

Mariela permite ciertas criticas al machismo, para limpiar las culpas de su padre y su tío. Es defensora de los homosexuales, bi y de los trans, pero cuestiona lo que sus ilustres familiares hicieron con ellos en el pasado.

En los años sesenta, Cuba fue un campo de concentración de los homosexuales y también para los católicos practicantes, los adeptos a la santería y los fans de los Beatles.

Para ella, Mariela eso es cosa del pasado, producto de la mentalidad machista de aquellos tiempos y rechaza totalmente al escritor Reinaldo Arenas, quien fue el verdadero heraldo de la lucha contra la persecución de los homosexuales en Cuba.

En una entrevista con un periodista declaró: “Reinaldo Arenas fue un buen escritor cubano, pero el cine sobredimensionó su figura. He podido conversar con una mujer con la que tuvo un hijo y con personas muy cercanas a él y todos coinciden en que fue una pena lo que hizo. Comercializó con su libro al salir de Cuba, metiendo alguna mentira para engrandecer al personaje que creó. Fue expulsado de la universidad por una situación de fraude escolar y estuvo en la cárcel por un oscuro asunto de abuso sexual infantil. Eso no lo cuenta en su libro. Es cierto que sus obras no se publican en Cuba, pero no porque estén prohibidas sino porque el propio Reinaldo Arenas dejó un testamento en el que expresaba su voluntad de que no pudieran publicarse”.

Con informes de agencias internacionales y el periódico El País.