Nicaragua tampoco firmó el acuerdo de París, ¿hubo intereses de económicos?

La oposición política dice que sí debieron apoyar la iniciativa. Considera que pudo haber otras razones más importantes para el gobierno.

La negativa de Nicaragua en firmar el acuerdo de París en 2015, que causó sorpresa en su momento, le ha valido críticas y comparaciones con Estados Unidos,  ahora que este ha decidido retirarse también. Siria tampoco firmó dicho acuerdo.

Políticos opositores aún critican la decisión del Gobierno de Nicaragua y creen que hubo intereses de negocios detrás de la polémica negativa.

Pese a que el tema de energías renovables han sido en los últimos años los emblemas del gobierno de Nicaragua, según reportes de CNN en español.

En Nicaragua, según datos oficiales, el 53% de la matriz energética nacional proviene de la energía verde. Con esta apuesta por el medio ambiente. 

“El Acuerdo de París tampoco da solución a los impactos del cambio climático, no hay financiamiento para perdidas y daños y peor aún, pretende que los países en desarrollo renunciemos a pedir compensación por perdidas y daños”, dijo Paul Oquist, secretario privado para las políticas nacionales de Nicaragua durante la ceremonia de la firma de alto nivel para el Acuerdo de París en abril del 2016.

Nicaragua y Siria no firmaron este acuerdo en 2015, ni lo ratificaron posteriormente. Y este jueves el presidente de Estados Unidos Donald Trump anunció que EUA se retira de lo acordado.

El pacto busca la reducción de emisiones de gases en el mundo.

El Centro Humboldt es una organización que promueve el cuidado del medio ambiente. Para ellos las propuestas del Acuerdo tampoco son suficientes, aunque creen que la negativa de Nicaragua puede traer un costo político muy alto.

“Nosotros creemos que no conviene quedarse al margen de la comunidad internacional. La comunidad internacional no es sólo Estados Unidos, hay una comunidad internacional que su decisión es de avanzar en los términos que establece el acuerdo», dice Victor Campos, director de la organización.

La oposición política dice que sí debieron apoyar la iniciativa. Ellos sostienen que hay otras razones más importantes para el gobierno.

“Pensamos que hay un trasfondo ahí financiero, económico, de negocio de algunos sectores del gobierno que necesitan o que viven de la venta de madera, de la venta de la explotación del medio ambiente”, expresó María Fernanda Flores de Alemán, diputada del Partido Liberal Constitucionalista.

Estados Unidos dijo retirarse ya que es un acuerdo que beneficia a otros países y no a Estados Unidos, que ayuda a perder empleos y cerrar fábricas, aseguró. Acusó al acuerdo de ser dañino para la economía de su país porque impone restricciones a la producción de carbón estadounidense.