Roger Stone, exasesor de Trump, podría estar detrás del despido de  Comey

El presidente negó en Twitter que haya sido influencia a tomar la decisión.

Roger Stone, quien salió de la campaña del ahora presidente Donald Trump en agosto de 2015, estuvo entre los que le recomendaron al presidente despedir al director del Buró Federal de Investigaciones (FBI),  James Comey, según le confirmó a la prensa internacional.

Stone, que también está bajo escrutinio del  como parte de la investigación de Rusia, le habló a Trump después de que Comey compareciera en audiencia la semana pasada, según la fuente.

Trump tuiteó un mensaje negando este reporte de CNN.

“El reporte de Roger Stone de CNN es falso, noticias falsas. No he hablado con Roger en mucho tiempo, no tuvo nada que ver con mi decisión”, escribió el presidente.

Un vocero de la Casa Blanca se comunicó con CNN para reiterar el mensaje de Trump añadiendo: “el presidente no ha hablado con Roger Stone hace muchos meses y cualquier reporte que sugiera lo contrario es categóricamente falso”.

La publicación Político fue la primera en reportar sobre esta interacción, citando a varios aliados y amigos de Stone. La semana pasada, Stone habló en el programa The David Webb Show y dijo que había hablado con el presidente “hace menos de una semana” y que lo ha hecho en otras ocasiones.

El presidente Trump despidió al Comey, informó la Casa Blanca el martes. El subdirector Andrew McCabe será director interino del FBI, la policía federal de Estados Unidos, según un mensaje del secretario de Justicia, Jeff Sessions, al personal del FBI.

Comey era director de la agencia de investigación desde septiembre de 2013.

Fue ratificado por Trump, pero muchos especulan que su despido se debe a que él dirigía la investigación sobre la implicación de Rusia en la pasada campaña presidencial para favorecer un triunfo del magnate.

Correos electrónicos de la campaña de la candidata demócrata Hillary Clinton fueron vulnerados, presuntamente por piratas rusos y filtrados a los medios de comunicación. También fueron “hackeados” correos de la entonces presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman-Schultz, en los cuales ella habría dados instrucciones para favorecer a la campaña de Clinton, en detrimento de su rival por la nominación Bernie Sanders.