6 verdades sobre el consumo excesivo de sal

Consumir mucha sal puede acarrear problemas de salud. Sin embargo, ingerir muy poca también puede ser nocivo. ¿Qué debes saber al respecto?.

A continuación queremos detallar algunas de las verdades más importantes sobre el consumo desmedido de este ingrediente. Presta atención y procura atender a las recomendaciones dadas. 

1. El consumo excesivo de sal eleva la presión arterial

Existe una fuerte evidencia que sugiere que la sal desempeña un papel importante en la aparición de la presión arterial alta.Tener la presión arterial alta de manera crónica se conoce como hipertensión arterial.

A su vez, esto es un factor que eleva el riesgo de padecer accidente cerebrovascular y enfermedad coronaria, una de las principales causas de muerte en los países industrializados. 

2. Consumir mucha sal es un factor de riesgo de cáncer de estómago

Los principales factores dietéticos relacionados con esta enfermedad incluyen: un consumo habitual de alimentos ahumados, productos conservados en sal y alimentos ricos en nitritos. 

Existen algunos estudios epidemiológicos que han analizado la relación entre el consumo excesivo de sal y el cáncer de estómago y han concluido que:

“Hay una fuerte relación adversa de la ingesta total de sal y los alimentos ricos en sal y el riesgo de cáncer gástrico en la población general”.

3. Los pacientes renales deben controlar la sal de su dieta

En personas con problemas renales crónicos es importante evitar un consumo excesivo de sal. Estas enfermedades crónicas están vinculadas a factores de riesgo de cardiopatía y al empeoramiento de la función renal.

Visto el papel que desempeñan los riñones en el equilibrio de sodio, es importante moderar el consumo de sal en estos pacientes.

4. Consumimos demasiada sal

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda un consumo de sal de alrededor de 5 gramos al día.

5. Cuidado con la sal que no controlamos

El general, el consumo excesivo de sal de gran parte de la población no procede de la sal que añadimos en la cocina. Se calcula que este puede llegar a representar entre un 20 y un 25 % del total. Tiene un peso mucho más importante la sal presente en los alimentos que compramos. 

La parte más importante proviene del consumo de:

  • Caldos y sopas preparadas, cubitos de caldo.
  • Salsas comerciales.
  • Pan, galletas y cereales de desayuno.
  • Embutidos y otros preparados de carne comofrankurts o salchichas.
  • Snacks y frutos secos salados.

Por tanto, una de las mejores medidas que podemos adoptar para reducir el consumo de sal consiste en elegir alimentos frescos, siempre que sea posible, dando prioridad a alternativas como:

  • Frutas y verduras
  • Huevos
  • Legumbres
  • Fruta seca cruda
  • Cereales integrales
  • Pescado
  • Carne magra fresca.

6. Es peligroso reducir demasiado el consumo de sal

La sal, ni demasiada ni muy poca. Lo sano, como en muchos casos, está en el equilibrio. Hemos visto que debemos vigilar su consumo desmedido. Sin embargo, no hay que eliminarla por completo ni reducirla a cantidades mínimas, sobre todo si somos personas sanas.

La sal también es necesaria, ya que, gracias al sodio, nuestro organismo es capaz de mantener un buen nivel de hidratación, transportar oxígeno y nutrientes, y producir estimulación nerviosa. 

Un consumo insuficiente o muy bajo, nos puede acarrear problemas de salud. Paradójicamente, tanto el alto como el bajo consumo de sal es un factor de riesgo de padecer hipertensión arterial y enfermedades cardiovasculares.