¿Será que las emociones pueden afectar la salud?

Aunque no parezca cierto, el cuerpo intenta expresar lo que siente emitiendo señales de alerta, inofensivas a primera vista.

Al parecer las emociones si pueden afectar nuestro estado de ánimo y porque no hasta la salud.

Por eso cuando no expresas esas emociones que llevas dentro, el cuerpo lo expresa emitiendo señales de alerta, que en primer lugar pueden ser inofensivas según los expertos.

Muchas de las enfermedades que se padecen tienen un origen de tipo orgánico. Sin embargo, hay muchas afecciones que tienen su raíz en los sentimientos y problemas no resueltos

Un nudo en la garganta cuando no se puede decir algo, dolor de cabeza o algún otro tipo de malestar físico antes situaciones que pueden resultar incómodas.

Aunque no parezca cierto, el cuerpo intenta expresar lo que siente emitiendo señales de alerta, inofensivas a primera vista.

Sin embargo, todo lo que se encuentra dentro de la mente repercute indefectiblemente en todo el organismo. Consciente o inconscientemente, todo lo que sucede en la psiquis se refleja posteriormente en la salud y su ausencia debe ser uno de los primeros signos a los que hay que prestar atención.

Lo que hay que saber es que la estructura emocional de cada persona es multifactorial y depende de las vicisitudes, de cómo nació esa persona, del medio familiar en donde se crió y de lo que va viviendo en lo cotidiano: cómo resuelve su vida y sus problemas.

La licenciada en psicología Verónica Gomelsky explicó al medio electróico Infobae que del mismo modo en que las enfermedades físicas influyen en nuestro estado de ánimo y provocan miedo o preocupación, también hay problemas psicológicos que generan síntomas físicos reales.

“Las enfermedades psicosomáticas manifiestan un desequilibrio emocional. Cuando hay un nivel de sufrimiento interno o un proceso que no se puede resolver en forma correcta y la emoción no se puede expresar, muchas veces queda adentro y toma algún órgano del cuerpo”, detalló la especialista.

 

“La persona se siente mal y no está feliz consigo misma ya que no se encuentra en equilibrio y siente su vida como un peso. No necesariamente tiene que ser una enfermedad grave, puede ser un dolor de panza, insomnio o no poder expresar los sentimientos que se tienen. Es cualquier situación que te incomoda y no te hace feliz”, agregó.

Por esta razón es fundamental poder determinar la historia y los sucesos que fueron formando el carácter y personalidad de quien padece una enfermedad de este tipo. Cuando uno nace en determinado seno familiar “hereda” de cierta manera un sinfín de ideas y creencias sobre cómo vincularse y manejarse en la vida.

No obstante, ese legado puede encontrarse influenciado: “A veces recibimos situaciones emocionales no resueltas de nuestros padres. Entonces todo esto marca la forma en la que vas a resolver tus problemas y la manera en que se manifiestan”, detalló Gomelsky.

Lo importante es encontrar un terapeuta lo suficientemente bueno para encontrar cuál fue la causa emocional que provocó el desbalance que hizo que el cuerpo reaccione de esa manera. Solo de esa forma es posible eliminar las causas originales que generaron el mal actual.