¿A qué vine? Si se pregunta eso al entrar a un lugar significa que su cerebro está sano

Si eres de los que entras en una habitación con la determinación de que sabes perfectamente a que vas, pero de repente, te detienes y dices «Un momento… » ¿A que venía yo aquí?» «¡No puede ser! si lo acabo de pensar», «¿Cómo se me ha podido olvidar?». Si esto te ha pasado más de alguna vez, no te preocupes. No estás perdiendo la cabeza, al contrario.

Científicos detectaron que cuando cambiamos de entorno nuestro foco de atención cambia, lo que tiene efecto en nuestra memoria, a esto se le conoce como Efecto Umbral, un fenómeno completamente normal que demuestra que nuestro cerebro funciona como debe.

Pero es inevitable sentir una punzada de terror cuando sufrimos lapsus tan aparentemente importantes, por el tal Efecto.

La memoria de los seres humanos no funciona como un sistema de carpetas, en el que cada recuerdo se almacena de manera diferente, sino como un computador donde hay muchas aplicaciones y tareas funcionando al mismo tiempo. Este ordenador balancea la carga de esas tareas en función de los estímulos que le llegan del entorno.

Resulta que nuestro cerebro tiene más posibilidades de olvidar lo que estamos haciendo solo por el hecho de cambiar de habitación. A veces también ocurre cuando interrumpimos una idea con otra.

Pedimos a otra persona que nos preste atención porque queremos decir algo importante, y cuando vamos a decirlo se nos ha olvidado completamente. El Efecto Umbral haciendo de las suyas de nuevo, reporta Gizmodo.

Así es que la próxima vez que se pregunte ¿A qué vine? recuerde no preocuparse por haber olvidado a que fue.

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