Encuentran un compuesto anticonceptivo en el aloe vera

La bióloga Polina Lishko, directora de la investigación, llama a estas sustancias vegetales "condones moleculares".

Innumerables propiedades se le han atribuido a la planta aloe vera, desde cosméticas hasta medicinales. Ahora un nuevo descubrimiento puede ser una opción par algunas mujeres.

Investigadores de la Universidad de California en Berkekey hallaron en el aloe vera  y otras plantas compuestos que sirven como «condones moleculares», según el sitio de salud muyinteresante.es

Para los científicos, en el momento cumbre de la fertilización –la fecundación del espermatozoide en el óvulo–puede impedirse con una sustancia presente en el aloe que no causa efectos secundarios, lo que sí ocurre en ocasiones con los tratamientos hormonales anticonceptivos. Este compuesto limita la motilidad (facultad de moverse) de los gametos masculinos, que se quedan así sin el vigor suficiente para entrar en la célula reproductora femenina.

Otra de las  sustancias que se halla también en el arbusto de nombre científico Maytenus ilicifolia, nativo de Sudamérica. También es utilizada para reducir la fertilidad en las mujeres,  puede servir como anticonceptivo de emergencia tomado antes o después de la relación sexual, o permanente si se administra a través de un parche sobre la piel o un anillo vaginal.

De acuerdo con los los autores del hallazgo, los espermatozoides humanos necesitan de cinco a seis horas para madurar en el sistema reproductivo femenino, lo que da tiempo a administrar este compuesto químico que bloquea su movilidad.

Condones moleculares 

De acuerdo con la bióloga Polina Lishko, directora de la investigación, estas sustancias vegetales deben recibir el nombre de «condones moleculares». Ella ha explicado en la web de su universidad que «bloquean la fertilización aún aplicadas en dosis muy bajas, diez veces menores que los niveles de levonorgestrel presentes en las píldoras del día después. Parece mejor opción usar un compuesto de origen vegetal, no tóxico y sin hormonas».

Para la bióloga, las células sexuales masculinas navegan hacia el óvulo gracias a los movimientos rítmicos y regulares de su cola. Cuando están llegando a su objetivo, ese ritmo aumenta y los movimientos de su cola se tornan asimétricos para permitirles horadar la capa protectora del huevo, penetrar en él y fecundarlo. Los investigadores han descubierto que este proceso se desencadena por influjo de la progesterona, que abre los canales de calcio que dan paso al óvulo y estimula a los espermatozoides.

Los científicos al entender el mecanismo buscaron sustancias que cerraran el canal del calcio y disminuyeran la movilidad de los espermatozoides. Para ello repasaron los anticonceptivos naturales utilizados por pueblos indígenas de diversos lugares del mundo.

Identificaron dos compuestos –el lupeol y la pristimerina que cumplían estas funciones. Se encuentran en plantas como el aloe, el diente de león, la Maytenus ilicifolia –usada como anticonceptivo natural en Paraguay–, la enredadera Tripterygium wilfordiiexplotada por la medicina tradicional china para impedir los embarazos– y el mango.

Los biólogos hicieron varias pruebas para la efectividad anticonceptiva de estas sustancias en la fertilización in vitro en monos –hasta ahora solo se ha estudiado con el esperma humano–, y buscan una fuente barata de estos compuestos,ya que se hallan en concentraciones tan bajas en las plantas silvestres que extraerlos no resulta rentable.