¿Cuál debería ser el rol de la Fuerza Armada en tareas de seguridad 2019-2024?

Por el criminológo y especialista en Seguridad Ricardo Sosa, corresponsal de Diario Libre SV.

Sin lugar a ninguna duda la Fuerza Armada de El Salvador-FAES es la institución que mejor ha cumplido y adaptado a los Acuerdos de Paz de 1992, su apoyo a la población en diferentes circunstancias durante los últimos veintisiete años ha sido fundamental y se ha ganado el corazón de los salvadoreños superando incluso a las iglesias cristianas; y tan pronto como menos de un año de los acuerdos de paz fue girada la orden que saliera apoyar en tareas en seguridad pública y no solo se ha mantenido sino incrementado su personal efectivo.

      Han pasado ya seis presidentes de la República y todos han incrementado la fuerza efectiva de la FAES en tareas de seguridad pública, y en otras columnas he desarrollado las funciones y atribuciones constitucionales de la FAES, y no son relacionadas a seguridad pública y ciudadana, los presidentes no han  asumido el liderazgo y posiblemente el costo político con la población quien pide a la FAES en las diferentes encuestas de opinión en la calle, lo cual también le ha generado duras críticas y detractores.

      Con más de tres meses para que asuma el nuevo gobierno  y el presidente electo que se convertirá además en comandante general de la FAES es mi respetuosa sugerencia al él y su gabinete de seguridad, que consideren la necesidad de comenzar a retirar a los más de siete mil elementos de la FAES de manera escalonada; recomiendo un primer contingente durante los primeros siete meses de su gobierno, y luego en los siguientes años hasta finalizar su quinquenio con la fuerza efectiva que la FAES requiere para cumplir sus funciones constitucionales: la defensa de la soberanía del Estado y de la integridad del territorio.

      Además mientras se cumple con la programación recomiendo que el despliegue del grupo que estará al servicio de los ciudadanos, lo haga en lo rural, apoyando a una Policía Nacional Civil rural renovada, y una corporación policial reforzada en su presupuesto, operativamente y tecnológicamente.

      Por su parte la FAES debe de continuar su plan estratégico institucional, cumplir y prepararse para sus funciones constitucionales, seguir ayudando a la población al desarrollo nacional por medio de sus múltiples actividades  en construcción de obras de beneficio público, ayuda humanitaria, medio ambiente, educación, cultura, auxilio a la población en casos de desastres, seguridad en puntos fronterizos apoyando el combate del crimen organizado transnacional, mar territorial salvadoreño, formación de marinos mercantes y otras modalidades flexibles de educación, cuidando del prestigio y reconocimiento internacional por apoyos en misiones de paz, en inteligencia integrada al gabinete de seguridad, formación de cultura de Seguridad Nacional y reserva moral en los territorios, fortaleciendo las relaciones civiles militares con un esfuerzo para llevar gobernabilidad y bienestar social a zonas con alta incidencia del crimen y exclusión social.

   Admiro, reconozco, defiendo y honro el trabajo de la Fuerza Armada de El Salvador pero de igual forma es momento de tomar decisiones a mediano y largo plazo. Señor presidente electo necesitamos que tanto la FAES y PNC atiendan sus mandatos constitucionales y establezcamos las bases de un nuevo modelo de seguridad ciudadana, con una FAES en proporción adecuada a la necesidad con tecnología de punta y adiestramiento especializado