La buena noticia de ser una madre y periodista a la vez Nery Mabel Reyes

Una de las mujeres que no ha dejado el espacio de ser madre y disfrutar de su hija, pese a tener una profesión demandante en la que se ha hecho notar como referente, es la periodista Nery Mabel Reyes, que desde hace más de dos décadas dirige los espacios de noticias YSKL.

Cada 10 de mayo en El Salvador se celebra el Día de las Madres, y se reconoce la labor de mujeres que con esfuerzo y dedicación dan lo mejor a sus hijos pese a las circunstancias o situaciones que rodeen la aventura de ser mamá.

Una de las mujeres que no ha dejado el espacio de ser madre y disfrutar de su hija que actualmente tiene 23 años, pese a tener una profesión demandante en la que se ha hecho notar como referente, es la periodista Nery Mabel Reyes, una mujer que desde hace más de dos décadas dirige los espacios de noticias YSKL.

Con dos décadas de experiencia en el periodismo, oriunda de Jiquilisco, Usulután, ha logrado formar una imagen destacada en Radio Cadena YSKL donde comenzó como periodista y actualmente es directora de noticias. Pero además de ser una referente del micrófono salvadoreño, Nery Mabel Reyes se ha destaco por su dedicación de madre, lo cual ha logrado «incluyendo cierto nivel de sacrificio».

Según nos compartió en esta fecha especial, un ejercicio profesional y ser madre «son funciones que en cierto momento no son compatibles pero que vale la pena ir buscando los puntos de equilibrio entre lo que nos apasiona a las mujeres y el privilegio de ser mamá».

Comenta que como en el caso de otra profesiones, en el ejercer el periodismo, hay muchas dificultades y momento duros donde se sacrifica algo pero que nada se compara con el don de ser madre.

«Recuerdo duros momentos y porque en los terremotos de 2001 mi hija estaba muy pequeña, tenía como 6 años y que duro porque yo no podía estar con ella. Recuerdo que nosotros estábamos encabezando las cadenas de radio para informar de como iba la situación del terremoto y uno de esos días yo la fui a dejar donde mi papá , donde mi familia y luego la paso a recoger porque ya eran como las 6:00 de la tarde y nos vamos a la casa pero cuando llegamos, me llaman y me dicen Nery hay una cadena  y hay que irla a sacar».

En ese instante, la comunicadora recuerda que su hija «se pone de rodillas literalmente, y me dice mamá no quiero, no quiero, y yo ¿cómo hija? vamos; yo no tenía empleada porque mi empleada tras los terremotos se fue y me dejó; casi forzada me la llevé porque había una cadena que sacar a las 8:00 de la noche y había que estar en el Centro de Ferias y Convenciones para tener la información y dar el balance a la audiencia».

En ese momento era primordial llevar la información a los hogares salvadoreños debido a que muchas personas estaban al pendiente de su familia residentes en otros lugares, con quienes no podían comunicarse.  «La gente había perdido a tanta familia, seres queridos  y había que estar a través de la radio informando» señala.

Esta dedicación de Nery Reyes le ha permitido asistir a importantes coberturas, entre estas, las cumbres presidenciales, que según sus palabras, le marcaron la vida. «Me marco mucho la visita que hicimos a Cuba con el presidente Funes cuando se restablecen las relaciones entre El Salvador y Cuba porque todos sabemos que es un país con el que no teníamos la oportunidad de conocer aspectos propiamente de lo que piensa la sociedad cubana, creo que son elementos que le ayudan a un periodista a ir conociendo los contextos internacionales»

También, realizó jornadas extenuantes durante los terremotos de 2001. «Ese día el terremoto fue al medio día, nosotros llegamos hasta la media noche trabajando, y el siguiente día a las 5:00 de la mañana estábamos en la radio de nuevo» recuerda.

Explica que las fuerzas para realizar este trabajo se debe a la vocación periodística que se tiene. Por otra parte, dio cobertura al caso jesuitas luego de la ofensiva de 1989, «yo tenía en esos años como reportera la fuentes judicial y en la KL me asignaron la cobertura de este proceso judicial que era en ese momento importante porque no era común que se estuviera juzgando a militares  por la muerte de los jesuitas».

De acuerdo a la comunicadora a veces queda nostalgia de no poder estar en algunas ocasiones importantes en la vida de los hijos.

«Yo a veces no pude estar en las clausuras  de los años lectivos de mi hija  porque estaba fuera, en eso de las cumbres de las Américas en el mes de noviembre. Incluso hay cosas importantes que ella (su hija) tiene en la iglesia donde comparten padres e hijos  y yo sólo puedo estar un rato porque  tengo compromisos».

Sin embargo, recalca que si es posible ser madre y profesional de periodismo si se pone una cuota de sacrificio.

«Ser mujeres periodistas y madres es algo muy bonito, hay experiencias lindas que se disfrutan pero todo debe ser en su momento para la realización familiar, profesional  y personal», reflexiona.

Entre risas también comenta que su hija de 23 años, no desea estudiar periodismo debido a los horarios demandantes de la profesión, aunque manifiesta que le gusta que los comunicadores saben de muchas cosas.

Nery Reyes descubrió en el don de ser madre que una progenitora es importante para la formación de los niños. Es por ello que con amor recuerda a su madre quien ya no esta físicamente a su lado pero si en su corazón.

«Yo siempre fui muy apegada con mi madre  y quizás no tenía el tiempo como para andar con ella de viaje y paseando pero si para compartir y comer juntas. Lo hicimos y eso me confortó mucho en el momento de la separación física».

En este día especial, la directora de uno de los espacios informativos radiales líderes del país, recuerda a las féminas que aunque ser madre «es una tarea muy, muy fuerte pero de todo ese esfuerzo, uno tiene un premio y ese premio es como el triunfo que uno tiene al final con sus hijos».

«Espero que la pasen muy bien y recuerden que hay que equilibrar el tiempo de nuestro trabajo con el tiempo de nuestra función de madre» finaliza.