Pastor acusado de participar en desmembramiento de policía: «A mi me obligaron. Dos cipotes me amenazaron, echaron las bolsas al carro»

Cortesía Hechos.

El pastor evangélico acusado de colaborar con el traslado de un policía que fue desmembrado en La Campanera de Soyapango expresó que él fue obligado por los pandilleros a realizar dicho acto.

En la audiencia inicial en el Juzgado Primero de Paz, Ángel Deras Hernández, de 33 años, en donde enfrenta acusación por homicidio agravado del agente policial, expresó: «A mi me obligaron. Dos cipotes me amenazaron, echaron las bolsas al carro y me dijeron no se detenga».

Asegura que fue él quien se presentó a la delegación policial a contar lo sucedido, y decidió someterse al proceso.

La Fiscalía dice que tiene suficientes indicios contra el pastor y que tuvo participación directa en el homicidio.

El cadáver del policía fue encontrado el miércoles 19 pasado desmembrado en el kilómetro 21 de la Carretera de Oro, Soyapango. Fue identificado como Víctor Alcides Díaz Nolasco, de 30 años.

El director de la PNC, Howard Cotto, llegó a la vivienda ubicada en La Campanera, donde pandilleros de  la 18 sureños cometieron el “crimen con lujo de barbarie” y luego lo fueron a tirar a dicha carretera, cerca de la Universidad Don Bosco. “La vivienda fue limpiada por los delincuentes, pero se han identificado evidencias dentro de ella… aún no sabemos si ahí solo lo desmembraron o si también lo asesinaron”, confirmó luego del trabajo de los investigadores policiales.

Según las indagaciones, el agente desde el domingo estaba consumiendo bebidas alcohólicas y tenía una amante en esa zona a quien llegó a visitarla, pero antes pasó a un bar propiedad del hermano de la amante, y fue la última vez que fue visto. “Aún se indaga cómo lo privan de libertad y en qué momento”, comentó el director policial.

Luego del desmembramiento, los criminales supuestamente obligaron al pastor evangélico para que fuese quien transportara en su vehículo los restos del agente policial. Este ya declaró y la policía lo tiene detenido junto con su hermano, pues pueden identificar a los asesinos, que suponen son tres.

La investigación determinó que los hechores luego del crimen fueron trasladados a la colonia Popotlán, en Apopa.