El asesinato de cuatro jóvenes en manos de la MS fue lo que alertó al gobierno de EUA

La declaración de guerra a la Mara Salvatrucha que hiciera el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene un motivo muy fuerte. El asesinato de cuatro jóvenes en Nueva York que puso en total alerta a las autoridades.

Más activa en lugares como Nueva York y Los Ángeles, la MS-13 no está firmemente establecida en el sur de la Florida, pero hay “indicios e información” de que tienen la intención de establecerse aquí”, dijo Anthony Salisbury, agente especial adjunto a cargo en la oficina en Miami de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI).

Una preocupación es que varias municipalidades han reportado un aumento en la cantidad de letreros de la MS-13 en las calles, junto con otras actividades sospechosas, lo que pudiera ser indicio de su presencia, dijo una fuente familiarizada con la pandilla.

Aunque la MS-13 no se ha establecido firmemente en el sur de la Florida, ya ha dejado una víctima local: un joven hondureño vecino de Broward cuyo reciente asesinato en Nueva York se ha atribuido a la mara. Jefferson Villalobos fue una de los cuatro jóvenes cuyos cadáveres fueron encontrados en un parque en Central Islip a mediados de abril.

Los asesinatos atrajeron la atención de altos funcionarios estadounidenses, incluso del secretario de Justicia, Jeff Sessions, quien viajó a Long Island el 26 de abril y en un discurso en Central Islip prometió reprimir al MS-13 como parte de la nueva estrategia migratoria de la administración. Sessions equiparó a la MS-13 con las organizaciones internacionales del narcotráfico e indicó que era una amenaza para la seguridad nacional.

“El lema de la MS-13 es matar, violar y controlar”, dijo Sessions en Central Islip. “Nuestro lema es la justicia para las víctimas y consecuencias para los delincuentes”, añadió.

La MS-13, la conocida mara salvadoreña, es ahora un objetivo prioritario del gobierno federal como parte de su estrategia contra la inmigración ilegal, ya que los expertos dicen que un gran número de sus miembros son indocumentados.

“Combatir las pandillas criminales transnacionales como la MS-13 es una prioridad para la HSI… Nos mantenemos muy vigilantes por cualquier pista sobre la actividad de la MS-13 con las autoridades estatales y locales en un esfuerzo por asegurar que no se establezcan firmemente”, dijo.

La MS-13 tuvo su origen en Los Ángeles en la década de 1980, formada por jóvenes refugiados de la guerra civil en El Salvador.

A lo largo de los años, la MS-13 se fortaleció y ahora se considera una amenaza transnacional con presencia en muchas partes de Estados Unidos, Canadá y Centroamérica. Algunos de sus miembros originales ayudaron a difundir el grupo en el extranjero después de ser deportados por Estados Unidos a El Salvador, Honduras y Guatemala.

Los miembros de las pandillas comenzaron entonces a sembrar el terror en ciudades de esos países, provocando un éxodo de familias y niños solos acompañados a Estados Unidos.

La historia de Villalobos

Entre los hondureños que huyeron a Estados Unidos estaba Villalobos, uno de los cuatro jóvenes encontrados muertos en abril en el parque en Central Islip, en el condado Suffolk, estado de Nueva York.

Su padre declinó ser entrevistado y dijo que los detectives en Nueva York le habían pedido que no hablara del caso. Pero algunos familiares aceptaron entregar información a el Nuevo Herald, siempre que no fueran identificados.

Dijeron que Villalobos, que tenía 18 años cuando fue asesinado, había llegado con su padre cuando tenía 16, y que los dos habían huido de la violencia en Honduras.

Según un artículo en The New York Times, Villalobos había viajado desde Pompano Beach a principios de abril para visitar a familiares en el condado Suffolk. Él y su primo Michael López Banegas, de 20 años, fueron asesinados juntos, así como dos jóvenes de origen ecuatoriano, Jorge Tigre y Justin Llivicura.

Entrevistas con familiares y amigos publicadas en la página noticiosa del Sun Sentinel, diario del sur de la Florida, mostraban que Villalobos estudió en la escuela secundaria Deerfield Beach High School, donde jugaba con el equipo de fútbol.

“Era muy bueno en el fútbol”, dijo un miembro de la familia a el Nuevo Herald. “Abandonó la escuela secundaria para trabajar en la construcción y así poder ayudar a su padre en los gastos de la casa”.

Keydy Chirinos, de 20 años y amiga de Villalobos, le dijo al Sun Sentinel que aunque el joven dejado la escuela en su último año soñaba con ir a la universidad.

“Era una persona amable y cariñosa”, dijo el periódico, citando a Chirinos. “Era tan joven, tenía toda la vida por delante. Es algo triste”.

En marzo, más de una docena de presuntos miembros de la MS-13 fueron acusados ?de siete asesinatos en Long Island cometidos durante un período de tres años, entre ellos algunos estudiantes de secundaria.

Una evaluación de la amenaza de pandillas a nivel nacional preparada por el FBI en el 2011 indicaba que la MS-13, junto con otras dos pandillas, conocidas como 18 Street y Florencia 13, “se estaban expandiendo más rápidamente que otras, tanto en cantidad de miembros como geográficamente”.

El FBI añadió recientemente un presunto miembro de la MS-13, Walter Yovany Gómez, a su lista de los 10 fugitivos más buscados en el país.

El hondureño “está ilegalmente en Estados Unidos”, según un cartel del FBI sobre el sospechoso. “Walter Yovany Gómez es buscado por su supuesta participación en el asesinato de un hombre en Plainfield, Nueva Jersey, en mayo del 2011”.

Según el FBI, el asesinato fue ordenado por líderes de la MS-13 porque se sospechaba que fraternizaba con una pandilla rival.

Con reportes del Nuevo Herald y agencias internacionales.