Monseñor Escobar Alas: Las armas son para las autoridades, no para la población

El Arzobispo de San Salvador, José Luis Escobar Alas, dijo este domingo que no tiene conocimiento sobre casos de comunidades que se armen para autodefensa.

Pero advirtió que no es conveniente dar armas a las comunidades, y que además le preocupa los niveles de violencia que atraviesa el país. Para Escobar Alas, «las armas las deben manejar las autoridades, solamente ellos y no la población».

“Las armas las deben tener las autoridades, solamente las autoridades”, reiteró Alas.

La semana pasada, el diputado Guillermo Gallegos aceptó que ayudó a una comunidad a armarse. «Efectivamente, a manera de legalizarlos, lo que yo he colaborado con ellos es ayudándoles en el trámite para que puedan sacar su licencia de portación de armas. He ayudado facilitando un aporte económico para que puedan comprar sus armas legalmente. Creo que en la medida que todo sea legal, que todo sea transparente, que todo sea en el marco de la ley, no hay ningún problema», dijo el diputado Gallegos a La Prensa Gráfica.

Se conoció que habitantes de algunas zonas, entre estas, la comunidad San José de la Montaña , Zacatecoluca, La Paz, habían comprado armas para auto defenderse de los grupos criminales.

Ante eso, Escobar Alas detalló que no se  puede admitir tomar la defensa en las propias manos de la población, ya que eso tendría consecuencias negativas.

El prelado católico reconoce que no basta la represión del crimen para solucionar el problema de violencia que vive el país y añade que se debe invertir más en prevención.

Aseguró además que la pobreza, injusticia social y violencia obligan a salvadoreños a salir del país. Es por ello que instó al Gobierno y otras instancias a trabajar en el desarrollo de las comunidades y los más pobres.

Por otra parte, después de conocerse que pueden aumentar las deportaciones de miembros de pandillas por parte de Estados Unidos, el prelado católico señala que el país debe prepararse más ante posibles deportaciones masivas.

Y es que el temor de la llegada de miembros de bandas trasnacionales como la Mara Salvatrcha o MS-13 no solo tienen en jaque al Gobierno sino a todo un país pues podrían desestabilizar más la situación de violencia que se vive.