Eugenio Chicas: Hay que mantener alerta por deportación de pandilleros

La idea es tomar controles de los deportados con antecedentes criminales, pero hay dificultades legales para encarcelarlos.

La promesa del Gobierno de Estados Unidos, específicamente de su Presidente y Fiscal General, de deportar a pandilleros salvadoreños obliga a mantener alto el nivel de alerta, dijo este jueves el secretario de Comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas.

“Tenemos un número significativo de compatriotas en el exterior, debido a las nuevas políticas del presidente (Donald) Trump debemos de mantener alto ese nivel de alerta”, sostuvo el funcionario.

Chicas aclaró que la legislación salvadoreña no tiene carácter extraterritorial, por lo que vuelve complicado encarcelar a personas que cometieron delitos en otros países, pero no en El Salvador. Sin embargo, defendió la idea del vicepresidente Óscar Ortiz de fichar a los pandilleros que lleguen deportados para que luego se reporten mensualmente en una delegación policial, pero que queden libres.

La propuesta de Ortiz de que no sean encarcelados, sino que pasen cada 30 días a firmar a una delegación ya ha causado críticas en los sectores y sociedad.

“Se ha logrado que los deportados traigan una ficha que acrediten cual es su condición, ese puede ser tomado de referencia para tomar controles preventivos, estarse reportando con nuestras autoridades de manera periódica, certificar que se están moviendo en actividades lícitas”, detalló durante la entrevista de Noticiero Hechos.

A su juicio, que muchos deportados ligados con pandillas se reestructuren no es un tema nuevo.

La idea, según Chicas, es  que se tomen huellas, fotos, historial familiar de los deportados con antecedentes criminales.

La semana pasada, el presidente Trump y el fiscal General de EUA, Jeff Sessions, dieron declaraciones duras en contra de la Mara Salvatrucha MS-13, en reacción a una decena de homicidios cometidos en Long Island, Nueva York.

Trump atribuyó el crecimiento de esa pandilla a las “débiles políticas de inmigración de la administración Obama”.