Gobierno niega que programa de reinserción de pandilleros es otra tregua

El vicepresidente de la república, Oscar Ortiz, salió al paso de los señalamientos que varios sectores y políticos han hecho sobre que se fragua una nueva negociación con pandillas, como sucedió en la administración de Mauricio Funes.

Un programa de reinserción de pandilleros propuesto por el gobierno de Salvador Sánchez Cerén está siendo criticado por algunos sectores y políticos del país, quienes señalan que es otra “oscura negociación” con criminales.

El vicepresidente Oscar Ortiz y el secretario de comunicaciones de la Presidencia, Eugenio Chicas, hablan con seguridad de que las pandillas dejarán de delinquir, pero que no se trata de otra tregua. “A los pandilleros los vamos a obligar a salirse de su conducta delictiva”, afirma Ortiz.

Anteriormente, el vicemandatario criticó la tregua que se gestó durante la administración del efemelenista Mauricio Funes, y dijo que fue un “grave error” haber negociado con criminales. Por lo que según él “no deben confundirse los resultados de un programa de reinserción con un pacto con las pandillas”.

Los partidos políticos ARENA como el PCN han puesto el dedo en la llaga con ese proyecto de reinserción, y consideran que es una jugada política del FMLN de cara a las elecciones de alcaldes y diputados de 2018.

En 2014, en varios sectores del país los pandilleros quitaron DUI para que la gente no votara, y en algunos, supuestamente presionaron para votar por un partido político en específico.

Ortiz consideró que “hay que quitarle el agua al pez malo”, esto en referencia a programas de reinserción que se podrían ejecutar con una ley que está por aprobarse en la Asamblea Legislativa.

“Para aquellos que representan un alto peligro para la sociedad, nuestra política plantea un régimen duro”, insistió el vicemandatario, quien se comprometió a controlar en su totalidad la criminalidad del país, un compromiso adquirido por Sánchez Cerén al inicio de su mandato.

Chicas, por su parte, aseguró que la implementación del plan El Salvador Seguro y las medidas extraordinarias están llevando a los pandilleros a renunciar a las estructuras criminales y en los próximos días esperan que más delincuentes abandonen su accionar contra la sociedad salvadoreña.

El pasado 16 de febrero, 460 pandilleros del Barrio 18 y 60 cabecillas de esta estructura criminal que se encuentran en el penal de San Francisco Gotera, Morazán, se unieron al programa “Yo Cambio” que impulsa Centros Penales y se comprometieron a retomar el camino del bien.
“El fenómeno de Gotera es muy probable que se empiece a replicar, no solo en otros centros penitenciarios, sino en las comunidades mismas”, dijo Chicas

El exdiputado del FMLN y expresidente del Tribunal Supremo Electoral, afirmó que los pandilleros están “cambiando su vida por voluntad propia”, sin negociaciones bajo la mesa o alguna exigencia al gobierno central.

En marzo de 2012 los medios de comunicación dieron a conocer que el gobierno había negociado con las pandillas la reducción de homicidios a cambio de beneficios penitenciarios. El gobierno de Funes dio varias versiones del pacto, hasta verse obligados a presentar a los mediadores de la tregua, entre ellos el obispo Colindres. Todavía suena fresco lo dicho hace ya casi un año, en septiembre de 2012, por el aún ministro de Seguridad, el general David Munguía Payés: “El presidente Funes estaba al tanto”.