Jóvenes en Venezuela sin dinero para hotel o condones por crisis

La crisis económica de Venezuela tiene muchas afectaciones en la vida de sus ciudadanos, esto a no solo afectar aspectos directamente financieros sino también otras áreas de la vida como lo es la sexualidad.

De acuerdo con una investigación publicada por el portal del noticias Infobae América, los jóvenes de Venezuela se han visto afectados en su sexualidad debido a la situación económica de su país natal.

El primer testimonio es el John Álvarez, de 20 años, y Amanda Aquino, de 19, quienes estudian derecho en la Universidad Central de Venezuela. Ellos dicen que debido a la situación, siempre están «sin plata para ir a un hotel» por lo que deben arreglárselas para tener sexo en casa de sus padres. Además, de la falta de dinero para anticonceptivos.

Señalan que en dos años de noviazgo nunca han visitado un hotel pues tendrían que pagar 10 dólares por seis horas de privacidad, que saldrían de sus esporádicas y modestas mesadas y prefieren utilizar ese dinero para alimentación.

Ellos testifican que en ese país independizarse es “irreal”, en una economía devastada en la que la depreciación de la moneda ha provocado que 50% de las transacciones comerciales se realicen en dólares, según la firma Ecoanalítica.

Sin embargo, el acceso al dólar se reserva a una minoría en la que a veces encaja Carlos Rodríguez, el típico soltero en busca de aventuras pero condenado, a los 31 años, a vivir con sus papás en el cuarto de su infancia.

De pelo y barba cuidados, este diseñador gráfico llega a desembolsar 100 dólares en una cita, sumando cena, tragos, taxis y motel. “Si la llevo para un ‘matadero’, no gasto mucho”, explica, refiriéndose a hoteles “de mala muerte”, su última opción.

Pero solo se puede dar ese “lujo” en los “buenos meses”, cuando reúne unos 400 dólares diseñando a destajo. Si no, espacia sus escapadas hasta por dos meses.

Costosos anticonceptivos

Los anticonceptivos, durante años han sido escasos y ahora demasiado costosos por la hiperinflación.

La estudiante universitaria, Oriana compra tratamientos cubanos cada tres meses en el mercado negro por cuatro dólares.

Algunas farmacias ofrecen cajas de tres condones por dos dólares y anticonceptivos importados de cinco a ocho dólares para un mes, montos que muchos no puede cubrir con un ingreso mínimo de 6,7 dólares mensuales.

Ante esto Oriana en octubre pasado se colocó un implante, cuyo costo multiplicaba por siete su sueldo.

Es más efectivo hacer un solo gasto”, estima esta cajera de supermercado de 18 años en un centro de planificación familiar de Caracas, donde incluso menores hacen fila desde la madrugada para adquirir anticonceptivos económicos. }

La tasa de embarazo precoz en Venezuela alcanzó 95 por cada 1.000 jóvenes en 2018, según la ONU.

Es así como tener una sexualidad activa o una simple cita está fuera de toda normalidad en la otrora potencia petrolera.

“Es muy complicado ir al cine, pasear, comerse un helado”, se lamenta Amanda. Para ella y John, un “noviazgo normal” es simple fantasía.

Pero eso no es todo, en este país lo mejor es «No enamorarse»

Debido a las dificultades económicas, la migración es una alternativa latente. Entre los compañeros de universidad manejan la idea de “No te enamores, porque se va del país dentro de poco”.


Se el primero en comentar

Deja tu comentario


*