¡Me arrepiento de haber venido! las ilusiones se van apagando en la caravana

Ante la ineficacia de la masa para entrar a la fuerza, lo más probable es que el grupo se vaya desinflando

«Me arrepiento de haber venido», sentencia derrotado William, un hondureño que forma parte de la caravana de 5.000 inmigrantes ubicada en Tijuana tras recorrer cerca de 4.500 kilómetros en apenas 45 días. Con 30 años de edad, William participó en el intento de asalto a la frontera con EE.UU. el pasado domingo, cuando cientos de inmigrantes se lanzaron en masa para intentar sobrepasar a los agentes estadounidenses y mexicanos.

«Pensé que nos iban a abrir las puertas de Estados Unidos, pero no fue así».

De hecho, vi que tratar de entrar “en pelota” está muy peligroso y no quiero que mi hijo crezca sin padre, confiesa mientras hace fila para apuntarse en una lista de personas que desean volver a su país, un servicio ofrecido por organismos internacionales y mexicanos.

El sentimiento de derrota es palpable entre los miembros de la caravana, debido al poder que mostró EE.UU al tratar de detener su ingreso. unas 20 latas de gas lacrimógeno  fue suficiente para convencerlos psicológicamante de que nunca lograrán pasar la frontera por las bravas. «Estoy traumada, confiaba en que a Trump se le ablandaría el corazón, pero no tuvo piedad», confiesa María, que viaja con tres niños y no sabe qué hará en los próximos días. Vamos a esperar para ver qué pasa, añade. Las cerca de 5.000 personas que conviven en el albergue improvisado en un polideportivo de Tijuana comparten señales de agotamiento. Se muestran cabizbajos.

 

Al menos 42 inmigrantes sí lograron entrar ilegalmente en EE.UU. el domingo. Se desconoce qué ocurrirá con este grupo, aunque es probable que intenten pedir asilo.