Obligado por los políticos y activistas, Trump condenó a los supremacistas blancos

En un discurso que comenzó destacando los logros económicos de su gobierno, el presidente Donald Trump expresó que ordenó al FBI y al fiscal general Jeff Sessions continuar con las investigaciones sobre el hecho donde murió “una inocente”, en referencia a Heather Heyer, la asistente legal de 32 años de edad.

“A cualquiera que haya actuado criminalmente en el acto violento por motivos racistas este fin de semana, se le hará responsable”, agregó.

Así, Trump no pudo con la presión de la clase política y de activistas para condenar a grupos de supremacistas blancos expresamente, luego del ataque en Charlottsville, Virginia.

El domingo, la Casa Blanca envió un comunicado asegurando que el presidente Trump condenó cualquier forma de violencia, fanatismo y odio, lo cual, “por supuesto incluye a los supremacistas blancos, KKK, Neo-Nazi y todos los grupos extremistas”.

“El racismo es malo… la violencia y el odio racistas no tienen lugar en América, incluido del KKK (Ku, Klux Klan), neonazis y supremacistas blancos… todos somos iguales bajo la ley, y somos iguales bajo nuestra Constitución”, dijo el presidente Trump en la Casa Blanca, a donde volvió luego de interrumpir su parada en Nueva York.

Las fuerzas supremacistas blancas que acudieron a Charlottesville este fin de semana (la mayor reunión de este tipo en por lo menos una generación) representan una nueva encarnación del movimiento supremacista blanco. Grupos tradicionales como el Ku Klux Klan, Nación Aria o los Skinheads nazis, que durante mucho tiempo han sido el centro del movimiento racista en Estados Unidos, estuvieron en gran parte ausentes.

Tras el ataque perpetrado por James Alex Fields Jr., nacido en Ohio y señalado por uno de sus exprofesores como seguidor del nazismo, el mandatario de los Estados Unidos sólo había rechazado la violencia “de cualquier lado”, en referencia a ideologías, pero sin mencionar a los supremacistas.

“Mis condolencias a la familia de la joven mujer que murió hoy, y mis mejores deseos a todos los heridos en Charlottesville, Virginia. ¡Muy triste!”, publicó el mandatario en su cuenta de Twitter.

La hija del mandatario, Ivanka Trump, también condenó en Twitter los ataques y, expresamente, a las organizaciones supremacistas.