Hombre llevaba mujeres cubanas a Miami para prostituirlas, pero dos de ellas lo sorprendieron

Silvio “Jander” Morales estaba haciendo el negocio de su vida. Llevaba mujeres cubanas a Estados Unidos para lucrarse de ellas, prostituyéndolas.

Las tenía protegidas en un complejo de apartamentos en Miami. Su promesa era que las llevaría a Estados Unidos a través de México y una vez en su apartamento amueblado, trabajarían como bailarinas para pagarle $100 diarios hasta que paguen una deuda total de $20,000. A través de un subalterno, Morales extendió la misma oferta a una mujer camagüeyana en Honduras.

Se sabe que, incluso, amenazaba a sus familias para obligarles a dejar llevarse a las cubanas. “Las tiraré a los caimanes”, les decir.

La primera sorpresa vino cuando Morales unilateralmente les aumentó la cantidad que cada una le debía: de $20,000 a $55,000. Para pagar esa deuda, habían prestado servicios a hombres.

Los subordinados de Morales o el propio Morales llevaron a las mujeres a desnudarse en clubes alrededor del condado. Morales les prohibió además que salieran sin su permiso.

Cuando una mujer lo hizo, él la llevó hasta el final de los Everglades, golpeándola en el camino. Al llegar a un puente, le dijo que la iba a arrojar a los caimanes. En lugar de eso, después de asegurarse de que ella no lo desafiaría de nuevo, la arrojó al baúl de su vehículo y regresó al complejo.

Cuando una mujer quedó embarazada después de tener relaciones sexuales sin protección con un cliente, Morales la hizo abortar.

Dos mujeres lograron escapar del miedo paralizante que sentían y de sus custodios y entraron a una comisaría de la ciudad de Miami el 6 de septiembre de 2016 para decirle a la policía lo que estaba pasando. La policía arrestó a Morales esa misma noche.

Lo interesante es que este es el primer caso penal conocido que involucra a mujeres cubanas traídas a los Estados Unidos para su explotación sexual.

El viernes, el hombre se enteró que será encarcelado por 30 años en una instalación federal después de declararse culpable de seis cargos de tráfico sexual bajo fuerza, amenazas, fraude y coerción y un cargo de conspiración por alentar e inducir a los extranjeros a ir y entrar ilegalmente a los Estados Unidos.

Después de su sentencia, Morales probablemente será deportado, ya que él no es un ciudadano estadounidense.

Con informes de agencias internacionales y el Nuevo Herald.