Padre soltero se salva de ser deportado gracias a presión de la comunidad de Florida

Hasta el mes de mayo, ICE había arrestado e iniciado un proceso de deportación a más de 41,000 extranjeros con antecedentes penales o que violaron las leyes de inmigración desde el comienzo de la administración de Trump.

Miles de inmigrantes que han vivido en Estados Unidos por décadas con un permiso de trabajo, que no infringen la ley y tienen un comportamiento impecable, viven ahora con temor de ser deportados después que Donal Trump asumiera el poder.

Una experiencia o situación que no se le desea a nadie, ni al peor enemigo.

No obstante, no todo ha sido malo para algunos inmigrantes como Anibal Mazariego que encontró en su camino no solo que no fuera deportado, sino también verdaderos amigos a su lado, quienes se convirtieron en ángeles que ayudaron para que siguiera junto a sus hijos.

Todo comenzó cuando Mazariego se presentó la semana pasada en las oficinas del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miramar para su chequeo anual con las autoridades, y aunque había hecho lo mismo durante los últimos 18 años, esta vez le pidieron su pasaporte y fue trasladado al Centro de Detención de Krome para ser deportado.

Mazariego, publica El Nuevo Herald, es quien provee el sustento de su familia, e iba a ser deportado a un país que no conoce.

De ahí que la comunidad donde reside decidió organizar una campaña publicitaria que involucrara a la prensa y a los legisladores de Florida para detener su deportación, algo que fue lo más certero para él y su familia.

Y es que las personas de la comunidad que conocen a Mazariego y sus familiares contactaron a varios medios de prensa y a la organización Voto Latino para difundir la voz, hicieron una petición a sus legisladores en Change.org que recibió más de 2,000 firmas en menos de 48 horas y llamaron a senadores, congresistas y a las oficinas de ICE.

Según el abogado Richard Hujber, quien junto a su colega Maria Baker representan a Mazariego, temían que lo deportaran antes de que pudieran interceder por él, por lo que decidieron organizar una campaña pública que involucrara a la prensa y a los legisladores para detener su deportación. “Fue la única forma”, dijo Hujber. Y funcionó.

Al final su petición fue escuchada y Mazariego, padre soltero de cuatro hijos biológicos y uno adoptivo  no fue deportado y vive con sus   hijos, todos estadounidenses.

Su hija más pequeña, Julieta, tiene problemas del corazón. “Pasamos muchas noches enteras sin dormir, pensando qué íbamos a hacer si lo deportaban”, dijo a el Nuevo Herald Kuisman Mazariego, sobrino de Anibal Mazariego, de 24 años y residente en Tallahassee.

Mientras su tío estuvo detenido, los niños se quedaron al cuidado de una tía, dijo. “Fue mucha la angustia y la incertidumbre”.

 

“Si la comunidad no ayuda con los políticos, la prensa y la petición, tal vez no hubiera sido posible detener la deportación”, dijo Hujber. “Las personas llamaron tantas veces a ICE que los agentes se comunicaron conmigo y me pidieron que por favor suspendieran las llamadas”.

Según María Teresa Kumar, presidente y CEO de Voto Latino, el caso de Mazariego representa a miles de inmigrantes que viven en EEUU por décadas con un permiso de trabajo, no infringen la ley y tienen un comportamiento impecable y aún así están siendo deportados desde el comienzo de la administración de Donald Trump.

“Nuestra audiencia primaria son los hijos de los inmigrantes, y queremos ayudarlos a defender a sus padres”, dijo Kumar.

Desde que asumió su cargo en enero, el presidente Trump ha otorgado a los agentes federales amplias potestades para aplicar las leyes migratorias, lo cual les permite deportar a inmigrantes indocumentados que han cometido delitos, aunque no sean graves, o violen las leyes de inmigración. La orden ejecutiva del Presidente contempla a los extranjeros que han violado la ley de inmigración como amenazas a la nación.

Pero Kumar asegura que “la comunidad está confundida” con la nueva política al ver que muchas personas que está siguiendo las reglas y no han cometido ningún delito terminan detenidos y deportados.

“Si una persona tiene que chequear anualmente con ICE, no es alguien que ofrece peligro”, dijo. “Son personas que están contribuyendo a la comunidad y están haciendo lo mismo que han hecho siempre”.

Según Kumar, la única solución para los inmigrantes es que la comunidad latina elija a funcionarios públicos que los representen.

Mientras tanto, “no podemos cansarnos”, dijo Kumar. “Hay que seguir adelante llamando a nuestros congresistas y senadores para abogar por los inmigrantes”.

Las autoridades no le han renovado el permiso de trabajo a Anibal Mazariego, el cual debe expirar en el 2018. Sus abogados están tramitando su residencia, dijo su sobrino.