Simpatizantes de Lula montan campamento a horas de que declare en juzgados por caso de corrupción

En este proceso, Lula, presidente de Brasil entre 2003 y 2010, responde a la acusación de corrupción por la supuesta propiedad de un apartamento en la ciudad costera de Guarujá.

Este día comparecerá en los juzgados el ex presidente brasileño Luis Inácio Lula Da Silva quien será interrogado por Sergio Moro, quien determinará si el líder del PT recibió un apartamento en la localidad costera de Guarujá, San Pablo, como retribución por favores ilegales realizados a la constructora OAS, implicada en el caso Petrobras.

Sindicalistas, movimientos de izquierda y dirigentes del Partido de los Trabajadores (PT) se desplazaron hasta la ciudad brasileña de Curitiba para arropar al ex presidente.

Centenares de agricultores vinculados al Movimiento Sin Tierra (MST) se movilizaron desde diferentes puntos del país y acamparon en una amplia explanada de esta rica ciudad del sur de Brasil para mostrar su apoyo al líder del PT, imputado en cinco causas penales.

Los Sin Tierra, uno de los movimientos más activos del país, montaron una especie de asentamiento improvisado, con tiendas de campaña, barracas de lona y cocinas de gas para alimentar a una multitud de campesinos favorables a Lula.

Ya entrada la noche caminaron hasta la catedral de la ciudad para realizar una vigilia en defensa de la democracia y de los derechos de los trabajadores, a los que Lula se dirige constantemente en sus discursos.

Decenas de autobuses con militantes de diferentes partes de Brasil se han desplazado en los últimos días hasta Curitiba, capital del estado de Paraná, para seguir de cerca la declaración que Lula realizará este miércoles ante el juez Moro, responsable por el caso Petrobras.

En este proceso, Lula, presidente de Brasil entre 2003 y 2010, responde a la acusación de corrupción por la supuesta propiedad de un apartamento en la ciudad costera de Guarujá, en el estado de San Pablo, que figura en los registros a nombre de la constructora OAS.

Sindicalistas, movimientos de izquierda y dirigentes del PT se desplazaron hasta la ciudad de Curitiba para arropar al ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva (Reuters)