Doce muertos y 11 reos heridos en enfrentamientos en una cárcel de Venezuela

La cárcel, también conocida como Puente Ayala, fue una de las más violentas en Venezuela en 2016,

En medio de la crisis política y económica que vive actualmente Venezuela, un enfrentamiento más se registró hoy. Al menos 12 personas han muerto y otras 11 han resultado heridas en un enfrentamiento entre bandas rivales en una cárcel ubicada en el estado venezolano Anzoátegui, en el este del país, ha informado este miércoles el Gobierno de Venezuela. «Hubo 12 muertos y 11 heridos. Nueve murieron por heridas de bala», ha afirmado a la agencia France Presse un portavoz del Ministerio de Asuntos Penitenciarios.

Los hechos se han producido en la cárcel José Antonio Anzoátegui, ubicada en Barcelona, a 245 kilómetros al este de Caracas. «Es un penal que está en transición del viejo esquema penitenciario, ahí todavía hay armas y hay presos que se oponen a eso, que se rebelaron», ha añadido una fuente, que ha pedido a la agencia de noticias France Press permanecer en el anonimato.  El motín se ha producido en el Internado Judicial José Antonio Anzoátegui, informó a agencia Efe. «En estos momentos continúa la investigación, este miércoles se presentará a los responsables ante los tribunales», ha afirmado el portavoz del Ministerio de Asuntos Penitenciarios.

La cárcel, también conocida como Puente Ayala, fue una de las más violentas en Venezuela en 2016, según la ONG Observatorio Venezolano de Prisiones, en el que se registraron 14 muertes ese año.

El diario venezolano Últimas Noticias cita declaraciones de la ministra de asuntos Penitenciarios, Iris Varela, en las que señala que nueve personas han muerto por heridas de bala, dos por sobredosis de drogas y otro por contusiones. La ministra indica que 12 personas han resultado heridas, de las cuales tres han sido ya dadas de alta.

Varela indicó, según el diario, que la situación está controlada y que este centro se encuentra en transición hacia el llamado «nuevo régimen penitenciario, basado en estudio, trabajo y disciplina». Según la ministra, «un grupito» de reos que se negaba al cambio «se rebeló».