Un matrimonio sedó a su hija Maddie y murió mientras ellos cenaban

Investigador revela nuevas pistas de la muerte de la niña.

El detective portugués Goncalo Amaral, que estuvo a cargo de la investigación que se montó tras la desaparición de Madeleine McCann, brindó una contundente declaración a la televisión australiana y culpabilizó a los padres de la pequeña. «No hay pruebas de que la niña fuera secuestrada. Por el contrario, hay pistas que indican que los padres fueron negligentes y hay pistas de que el cuerpo fue escondido», afirmó Amaral.

La declaración explosiva del detective del caso fue difundida en el programa de televisión australiano que  contar con una primicia mundial respecto a la desaparición de Madeleine McCann el 3 de mayo de 2007.

«¿Quién ve como principal sospechoso?», fue la pregunta de la periodista de Channel 7 de Australia que disparó la hipótesis del investigador.

Durante la emisión aparecen los testimonios de los padres de Madeleine, Gerry y Kate y otras piezas claves de aquel fatídico día: amigos que compartieron las vacaciones con los McCann, investigadores, forenses y psicólgos.

El detective Gonçalo Amaral sostiene que los padres ocultan la verdad. «La ventana de la habitación siempre permaneció cerrada, a pesar de lo que dijo Kate» aseguró. «Por supuesto que teníamos miedo a que nos arrestaran», confesaron los esposos.

Madeleine McCann, de tres años, desapareció de su cama en la noche del 3 de mayo de 2007, dentro del apartamento de vacaciones de la familia en la ciudad costera de Praia da Luz, Portugal.

Luego de casi 10 años, el ex agente de policía de Scotland Yard, Colin Sutton, reveló al Channel 7 de Australia que un testigo probablemente interactuó con la familia McCann durante su estadía.

«Hay un empleado, alguien que trabajó dentro del complejo Ocean Villa, que tiene alguna información o algún conocimiento que pueda ser de ayuda», dijo Stutton.

Estos datos marca un patrón de criminalidad que no se difundió nunca. Probablemente porque eso sería una muy mala publicidad para un destino vacacional. La supuesta peligrosidad en la zona también fue ratificada por una de las niñeras de Maddie, que días atrás rompió el silencio.

Según el investigador de la Scotland Yard, es posible que los restos de Maddie aún estén ocultos en la zona de Praia da Luz. «Es un terreno lo suficientemente grande y difícil como para buscar. Aún cuando se pusieran en marcha todos los recursos disponibles para ambas fuerzas policiales, la británica y la portuguesa, podrían pasar años y aún no sabríamos si buscamos en todos los sitios», afirmó.

En pocos días se cumplirán 10 años de la desaparición de la pequeña Maddie. Ese 3 de mayo de 2007 el mundo se conmovió al conocer los detalles de cómo habían sido los hechos y las últimas horas que vivió en el resort portugués la familia originaria de Leicester, Reino Unido.