El Estado de Excepción que propone el Gobierno no vulnera la libertad de expresión, de prensa, ni de libre difusión del pensamiento, según Bukele

El presidente de la República Nayib Bukele ha solicitado a los diputados de la Asamblea Legislativa que se declare un Estado de Excepción en El Salvador, lo que ha provocado la incertidumbre de muchas personas.

Es por ello que es necesario conocer que significaría esto para el país y cuáles serían las implicaciones.

La propuesta del Gobierno

El presidente ha sido enfático en que la propuesta de decreto enviada por el Gobierno no incluye la suspensión de la libertad de expresión, ni la de prensa, ni la de la libre difusión del pensamiento, así como tampoco autoriza al Estado a abrir correspondencia.

«Nada de eso nos sirve para controlar el virus» escribió el mandatario en redes sociales.

¿Qué opinan los diputados?

El partido GANA daría sus 10 votos para aprobar el decreto, así lo confirmó el diputado Guillermo Gallegos.

«El Presidente Nayib Bukele ha sido muy contundente que con el Estado de Excepción no se restringen las Libertades de Expresión, de Información, sino facilitarle a la Fuerza Pública, Policía y Fuerza Armada, el desplazamiento en todo el Territorio» indicó el parlamentario.

«Yo creo que es procedente poder aprobarlo» dijo Gallegos.

Por su parte, la diputada Patricia Valdivieso dijo que no dará su voto para aprobar el Estado de Excepción. Ella sostiene que está de acuerdo con la aprobación de un Estado de Emergencia, con la asignación de recursos y otras medidas necesarias para preservar la salud de los salvadoreños, pero no con un régimen de excepción.

Por su parte, el diputado del FMLN, Jorge Schafik Hándal opina que el Gobierno debe justificar la petición.

«Un Estado de Excepción que quita las garantías individuales de grado constitucional es una situación bastante delicada… En primer lugar él ha dicho que no hay ningún caso positivo. ¿Por qué Estado de Excepción?» cuestionó el efemelenista.

Por su parte, el diputado Raúl Bonilla afirmó estar a favor de un Estado de Excepción pero con regulaciones, ya que no se puede vulnerar la libertad de expresión.