Se retrasa el fichaje de Neymar por el PSG

La Liga española no aceptó el dinero que el PSG debe pagar para que el brasileño rompa su contrato con el Barcelona.

Neymar jugó 45 minutos el sábado frente a la Juventus.

El delantero brasileño del Barcelona Neymar, por medio de un equipo contratado para ello, depositó los 260 millones de dólares para rescindir su contrato con el Barcelona, pero la Liga Española no lo aceptó, por lo que se vislumbra un camino legal complicado para fichar por el París Saint Germain de Francia.

Medios españoles reportaron que el equipo parisino hizo lo que se estaba especulando desde hace varias semanas, depositar el valor de la cláusula (222 millones de euros) que permite al brasileño romper su vínculo contractual con el Barcelona. Sin embargo, el organismo rector del fútbol profesional español no aceptó el dinero. Ya el presidente de la Liga, Javier Tebas, había asegurado que no recibirían el dinero, debido a que pagar la cláusula de rescisión es un derecho para los clubes españoles.

Ante ello, por medio de dos representantes el PSG depositó el dinero en una notaría y se espera que pueda obligar a que el equipo catalán negocie el traspaso, operación en la que podrían incluirse jugadores, como el italiano Marco Verrati que interesa al Barcelona.

La telenovela o «culebrón» del verano de traspasos europeos lo acapara sin duda el brasileño, que no se ha referido en público a su situación, como tampoco lo ha hecho su padre.

Aficionados del Barcelona queman la camisa de Neymar Jr.

El fichaje de Neymar por el equipo parisino es sin discusión el traspaso más caro en la historia del fútbol. Varios medios reportan que una de las razones, además de la económica, sería que el paulista desea tener más protagonismo, algo difícil en el Barcelona donde el que manda es el argentino Lionel Messi.

Si el caso se entrampa, el PSG podría acudir a la Federación Internacional de Fútbol Asociación (FIFA), el ente rector del fútbol mundial. Lo que sí es cierto es que la situación parece no tener vuelta atrás, ante el repudio que ha generado la casi segura marcha del brasileño en la mayoría de aficionados barcelonistas.