El cantante Luis Miguel, de 56 años, ha vuelto a México tras abandonar el hospital Mount Sinai de Nueva York, donde le fue practicada una intervención cardíaca por el equipo que dirige el doctor Valentín Fuster, un especialista español afincado en esa ciudad, tal y como publicó la revista Semana.
Ni el artista mexicano, ni su equipo, ni tampoco su novia, la española Paloma Cuevas, se han pronunciado sobre las noticias que circulan desde hace un mes acerca de su estado de salud. Fuentes cercanas al centro hospitalario confirmaron que el artista mexicano fue examinado durante varios días. Le aconsejaron una intervención posterior, la cual era «absolutamente necesaria», aunque «no urgente».
Luis Miguel habría elegido una habitación muy amplia y con una cama adicional, según sus preferencias: pidió que la pintaran totalmente de blanco, y así se hizo. También solicitó la máxima privacidad y medidas de seguridad.
Hasta ahora, se desconoce el diagnóstico exacto que motivó su ingreso, aunque los reportes coinciden en que su evolución es positiva y que podría abandonar el centro médico próximamente.
«Todo bien tras la intervención cardiológica», confirman las fuentes desde el 1468 de la Avenida Madison, de la «Gran Manzana». Parece que todo ha ido satisfactoriamente y que Luis Miguel ha abandonado el centro situado en el Upper East Side de Manhattan, junto al extremo noreste de Central Park, y ya está en México.

